domingo, 30 de enero de 2011

miércoles, 26 de enero de 2011

Contemplativa tectónica

Playa de San Lorenzo, Gijón


Mi cámara anda algo lenta últimamente, como si arrastrara los pies por la superficie de las cosas y las cosas se deslizaran bajo sus pies en una imprevisible danza tectónica: en el interior de un segundo cabe toda una era, con sus continentes nuevos y sus grietas.

domingo, 23 de enero de 2011

miércoles, 19 de enero de 2011

Microsueño




Cuando despertó, el dinosaurio ya no estaba allí. Y ella comprendió que en adelante tendría que apañárselas sola, mientras los huevos empezaban ya a resquebrajarse.

lunes, 17 de enero de 2011

viernes, 14 de enero de 2011

La primera chimenea



¿Recuerdas el día en que plantamos la primera chimenea? Era marzo, a finales, y en seguida nos quedamos en mangas de camisa. Tú dijiste que el rojo del ladrillo brillaría en medio del bosque como una lengua del fuego y sería visible desde el otro del lado del valle. Siempre tan exagerada. Pero cuando no solo nuestro valle sino todos los valles se llenaron de chimeneas coloradas tuve que darte la razón, como de costumbre. Fueron buenos tiempos. Ahora todo es inútil, el bosque avanza más rápido que nuestras desbrozadoras. Dicen algunos que las chimeneas no están muertas, que sus raíces siguen extendiéndose, que una maraña de conductos ha llegado ya al otro lado de la Tierra, donde brotan de nuevo esbeltas columnas de ladrillo, de metal, de hormigón recio como la madera del roble. Yo no lo creo, pero tú sí, optimista incorregible.  

miércoles, 12 de enero de 2011

Dios también juega al dominó

Gijón

Para qué seguir ocultándolo: el dominó no es lo mío. Nada más descubrir las fichas ya les he tomado cariño. Cuando las tengo de pie frente a mí, todas con su doble cara y algunas con su cara doble, igual que si fueran personas, me parecen tan hermosas que me cuesta dios y ayuda desprenderme de ellas. Por eso suelo jugar a perder y nunca lo paso mejor que cuando paso, pero soy tan torpe que aun jugando a la contra a veces termino ganando. Y miro entonces con envidia a los otros jugadores hasta que devuelven las fichas al montón, y volvemos a repartir la suerte.


domingo, 9 de enero de 2011

Mi rostro en ti


Retornando al hielo encontré
el modo de fijar las nubes y la tarde,
de esculpir con los ruidos del día
el fulgor de los tesoros de la noche.

Bajo el hielo vi cumplirse
los proyectos más absurdos y olvidarse
las prohibiciones que han hecho de nosotros quienes somos,
y todo sin un solo parpadeo.

Hundido en hielo sentí
tu temblor al acercarte, la dulce abrasión
de la yema de tus dedos. Eso fue
un segundo antes
de que me partieras la cara con la cuña del talón.

Ahora soy la nube y la tarde,
el tesoro que no alcanzas
y el ruido que escuchas
cuando te despiertas, el rostro
que te mira cada vez que parpadeas.

miércoles, 5 de enero de 2011

Edades del hombre

Entre Saús de Abajo y Candín, Siero - Asturias


La foto de hoy es una de esas fotos que no son especialmente interesantes, una foto sin planteamientos ni pretensiones, de toma única y encuadre automático, una foto de la que casi diría que no ha sido tomada por mí sino por alguien que viniera conmigo, una imagen que sirvió de pausa visual entre otros disparos que se fueron sucediendo aquel día de caminos ateridos, de naves abandonadas, de nostalgias de carbón, el mismo día que escuchamos el ronquido animal de un pozo minero recién cegado y conversamos con un matrimonio de jubilados cuyos hijos ya no vienen tan a menudo como antes y tienen un perro que cantó para nosotros y los armarios llenos de regalos que no usan porque lo nuevo da pena estropearlo y lo viejo sirve todavía. Fue un corto paseo que caminamos despacio para no resbalar más de lo estrictamente necesario. Pero de entre todos los recuerdos de ese día es la estampa noble y modesta de esta vieja casa devenida en cuadra, en lo umbrío del valle, donde no alcanza el sol en el invierno, la que regresa una y otra vez, la que me pide paso y me reclama por razones que sería inútil desentrañar. Me ha sucedido antes, esto, digo, de que el objeto más insospechado se convierta en cifra de todo un mundo. O tal vez no, tal vez esta foto no signifique nada para mí y en realidad vaya dirigida a ese otro que venía conmigo y se quedó allí, habitando la piedra, retornando al hielo.

lunes, 3 de enero de 2011

Marina mercante



Tres de enero. Se hacen a la mar los mercantes con su tripulación sin patria, sus banderas de conveniencia y su pesado cargamento de propósitos. Acaban de partir y algunos son ya puntos indistinguibles en el horizonte.

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