lunes, 24 de julio de 2017

Mira por donde



    Poco después de tomar esta foto, anduve un rato sin rumbo por las callejuelas de Arnedo hasta que me detuve en una esquina tratando de ubicarme de nuevo y avistar a mis compañeros de viaje. Me abordó entonces una mujer ya de cierta edad y me pidió un número para el sorteo del día. Lo hizo con tal seguridad que tardé unos segundos en reaccionar: creo que se confunde, le dije, ay, perdone, y sin más se fue, con el mismo paso resuelto con el que había llegado. Supongo que la señora iría pensando en sus cosas y de pronto mi cámara al cuello y mi mirada un tanto perdida le recordó la estampa del vendedor de cupones callejero con su familiar ristra de la suerte. La anécdota sirvió para unas risas y fue engullida inmediatamente por el tráfago propio de los viajes de fin de semana. Pero no deja de tener su miga que aquella buena señora confundiera a un fotógrafo con un ciego. Me da por pensar que, a lo mejor, es más lo que nos une que lo que nos diferencia: una misma alerta y esa necesidad de extraer de la confusión intrínseca del mundo las señales con las que orientarnos. Vete tú a saber, tal vez el ejercicio de tomar fotografías es solo un remedio parcial contra algún tipo de ceguera mal estudiada. Por lo demás, aunque me alegro de poder ver, me hubiera gustado dar a aquella mujer desconocida el trocito de suerte que me pedía.


lunes, 26 de junio de 2017

Ejercicio de verano



    Ahora que el verano ha vuelto de sus largas vacaciones ¿recuerdas como caía la noche en Aix-en-Provence? En las mesas servían mediterráneo embotellado mientras el cálido aliento de la montaña de Cezanne nos acompañaba por sus plazas cambiantes. Lámparas encendidas mostraban el interior de las casas, sus modestas bibliotecas, el color de sus paredes. Y la belleza se reducía a una forma de caminar o de sentarse. 


miércoles, 7 de junio de 2017

Amarga margarita




Amarga ruleta 

de margarita rusa, 

con amor desbocado 

te deshojo a mordiscos. 

Aplaza tu respuesta 

y permite que viva 

en la dulce demora 

de un pétalo más.


viernes, 2 de junio de 2017

Breve guía de la Libertad



    Hubo una vez un tiempo (corto) en el que, al parecer, la Libertad guiaba al Pueblo, aunque no sabemos hacia dónde pues eso ya no era asunto de la Libertad. Las noticias son confusas en torno a esta buena señora. Se desconoce si el Pueblo era la forma que adoptaron los individuos para poder seguir a la Libertad o si, por el contrario, la Libertad era consecuencia de haberse presentado los individuos como Pueblo al tratar de escapar de un rumbo marcado. Hay quien dice incluso que la Libertad ni fue ni es cosa del Pueblo y que allá cada uno con la suya. 

    Después vino una temporada en que unos pocos se encargaron de guiar al Pueblo hacia la Libertad, cada día más esquiva, por cierto. El camino hacia la Libertad era tan arduo que el Pueblo se iba quedando sin individuos, tanto que hasta que los individuos abandonaron al Pueblo no hubo manera de dar alcance a la Libertad.

    Pero para entonces la Libertad estaba ya cansada de no tener a quien guiar y reposaba lánguidamente en glorietas, parterres y salas de museos. Hoy ya nada guía a nadie. Ahora nos conformamos con reencontrar el significado de palabras gastadas, practicando una especie de arqueología sentimental de los deseos.


jueves, 25 de mayo de 2017

Primer plano



    Hay un momento en que el viajero se rinde a la ciudad: cuando el agotamiento altera la percepción, los bulevares se convierten en un puro ejercicio de perspectiva y sus habitantes con sus quehaceres invaden de golpe el primer plano. Todo lo que era nuevo hasta entonces se vuelve cotidiano. Es ahí cuando surge inevitable la pregunta: ¿tantos kilómetros para esto? Y el viajero asiente cerrando los ojos, dejando que la última luz sea para sus párpados.


miércoles, 17 de mayo de 2017

Los caminos del aire



    Durante un tiempo prefieres ignorar el cosquilleo. Mueves las alas, sí, pero solo para abanicarte. Continúas afanándote sobre los surcos, buscando la semilla malograda o el mínimo tallo que no advirtieron otros picos. Sabes que aquí mismo, bajo tus patas, está todo cuanto puedes desear. Hasta que una repentina corriente remueve el polvo de la tierra. Los álamos murmuran. Ya se abren los caminos del aire.


jueves, 11 de mayo de 2017

Utilidad del arte



    El arte alcanza su plena realización cuando en lugar de contemplarlo lo habitamos.


viernes, 5 de mayo de 2017

Ruta A-66



    Al otro lado de la ventanilla acontece el paisaje. Las ultimas luces de la tarde subrayan con tinta amarilla un cerro, un cultivo, el volumen desnudo de una construcción. A este lado, la autopista por la que me desplazo, o sea, me deslugarizo. Disparo fotos como el que lanza cabos a la orilla. Fallo, luego insisto. Divido los segundos en fracciones cada vez más pequeñas. Infinitesimales. Por un instante imagino que he alcanzado a la tortuga.


martes, 25 de abril de 2017

Lector ambulante



    Leer entre líneas tiene sus riesgos: a poco que te descuides te acabarás estrellando contra algún pensamiento imprevisto.

martes, 18 de abril de 2017

En la nube




-Desde que te conocí vivo en una nube -dijo una gota a otra, acercándose hasta tocarla.

-¿No crees que nos estamos precipitando? -le contestó aquella mientras caían.


jueves, 6 de abril de 2017

Espejos



-Espejito, espejito: dime, por favor: ¿quién es la chica con más seguidores de toda la ciudad? 

-Tú, sin duda, mi ama. -contesta Soulmirror, la nueva aplicación solo disponible para smartphones de última generación.


viernes, 31 de marzo de 2017

Maniobra de acercamiento



    Me dices, muy seria, que las ortigas no pican si al tocarlas contienes la respiración. Menuda tontería, te digo, de dónde lo has sacado. Que lo has oído desde niña, me contestas, que por fuerza tiene que ser cierto. Si tan segura estás, por qué no haces la prueba, te reto señalando un mato que crece al borde del camino. Dudas un instante, acercas la mano, te detienes, tomas aire y sin más agarras un buen manojo...un grito agudo como una aguja traspasa el aire al tiempo que sueltas las ortigas y las miras incrédula, dolida, avergonzada. Yo evito cualquier comentario y soplo suavemente la palma de tu mano. En el fondo sé que esta victoria no se la debo a la razón sino a mi cobardía.


sábado, 25 de marzo de 2017

Piezas de museo



    Nuestro hombre en su afán de no repetirse y también, de paso, reconocer el valor único de cada palabra, su condición de obra de arte indiscutible, se propuso no reutilizar ninguna. Cada vez que pronunciara un determinado vocablo sería la última. 

   Su discurso se volvió entonces mucho más preciso pero al mismo tiempo carente de fluidez: tan pronto hablaba casi en aforismos, con frases cortas y esenciales, como recurría a interminables rodeos y perífrasis hasta para pedir una cerveza con tal de no utilizar el término en cuestión. Oírlo hablar era como contemplar al escalador trepando una pared vertical sin sujeciones, localizando cada próximo asidero antes de mover un dedo. 

   Poco a poco fue agotando su vocabulario, que tampoco era tan extenso como creía. Tras una fase de metáforas audaces sus mensajes empezaron a resultar tan arcanos que muchos llegaron a tomarlo por el profeta de alguna olvidada religión. Cuando al fin acabó con todas sus palabras, primero emitió un profundo suspiro y después comenzó a dar saltos entre sonoras risotadas. Y esta vez todo el mundo lo entendió sin necesidad de decir nada. 

jueves, 16 de marzo de 2017

Ser en si



Cada día 
seguía a muerte a un equipo de fútbol diferente 
rezaba a un dios distinto 
prefería otra marca de cerveza 
frecuentaba un café donde nunca había estado antes 
se enganchaba a una serie 
apoyaba sin fisuras a un nuevo partido 
cambiaba de desodorante y de opinión 
como de amigos 
cada noche (tal vez no tanto) 
juraba amores eternos 
y de vez en cuando a todo esto hacía una excepción. 
Lejos de reinventarse pretendía 
ser únicamente 
fiel a sí mismo.


jueves, 9 de marzo de 2017

Mala racha




    Un día de repente los hijos han crecido y nadie se preocupa por el futuro de los recuerdos huérfanos que dejan: estos, abandonados a su suerte, piensan que se trata tan solo de una mala racha. Que pronto todo volverá a ser como era antes. No sé, tal vez el Ayuntamiento debería habilitar un lugar donde depositar esa infancia desechada, una casa de empeños donde al cabo del tiempo, pero antes de ser demasiado viejos, pudiéramos recuperarla a cambio de toda la nostalgia que iremos acumulando después de dar la juventud por perdida para siempre.


jueves, 2 de marzo de 2017

Técnica de dibujo




    Pertrechado de escuadra y cartabón, extiende en la oscuridad una cuadrícula perfecta. Después, inmóvil y en silencio, acecha empuñando el lápiz la llegada de las primeras luces.


miércoles, 22 de febrero de 2017

Una forma de silencio



    Tal vez ya es hora de estarse callado un rato, pensó, y ni esto siquiera llegó a decir.


miércoles, 15 de febrero de 2017

Traspiés



    Y mira que te dije: fíjate dónde pisas que no tengo los juanetes para bailes. Y tú: déjate llevar y todo irá como la seda. Siempre te creíste un poco Fred Astaire y me prometiste ir a ver "La ciudad de las estrellas". Ahora las he visto todas juntas, así que, por favor, no me vengas con más músicas.


martes, 7 de febrero de 2017

Romper el hielo




    El aliento moldea el vidrio creando el espacio de dentro a fuera con su soplo. Las manos moldean el barro creando el espacio de fuera a dentro con su caricia. Pero ¿desde dónde empieza a fraguarse el hielo, qué aliento, qué manos lo avivan? ¿Y en qué momento deja de fluir su espacio y se escenifica? 

    El fotógrafo dispara quieto y académico, con los brazos pegados al cuerpo, no por buscar la nitidez sino por miedo a romper algo y que una vida de trabajo no alcance para pagar los desperfectos. Y mientras dispara empieza a sentir el frío sobre sí como un envoltorio silencioso, ese frío que tiene la calidad de la seda.


martes, 31 de enero de 2017

Sala intermedia



-Esto es una locura. Mira cómo me tiemblan las piernas.
-Pues ya no tiene vuelta atrás.
-En mala hora me dejé convencer.
-No me vengas ahora con esas, llevamos meses planeándolo.
-Meses no, años.
-Pues más a mi favor.
-Pero ¿no te das cuenta? Jamás saldremos de aquí sin que nos descubran.
-No sé por qué dices eso. Somos dos más entre miles.
-Los de seguridad nos van a parar, nos harán preguntas, ya verás.
-Esos menos que nadie.
-Es una locura. Antes de diez minutos ya habrán notado la falta, seguro.
-Qué van a notar, de sobra sabes que nadie se fija en los cuadros de esta sala.
-Pero algún erudito, o incluso algún turista despistado podría…
-Podría qué, ¿descubrir entre toda esa maraña de deidades y oropeles que hay dos figuras menos?
-Pues si.
-Ay, qué más quisieras. Somos personajes secundarios de un pintor menor, olvidables, prescindibles, y este es precisamente nuestro único poder, nuestro privilegio.
-Tienes razón. No perdamos más tiempo.
-¿Nos vamos?
-Nos vamos.


miércoles, 25 de enero de 2017

Confluencias



    Sin aspavientos fueron llegando las nubes: una a una se acomodaron civilizadamente sobre la cordillera, engarzándose en las agujas de sus cimas como recortables de cartulina hasta que, fruto de algún complejo equilibrio de fuerzas, alcanzaron una disposición compacta. Mucho antes las montañas tuvieron que hacer lo propio: romper la corteza y acodarse unas entre las otras de tal modo que su impulso terminó por ser contrarrestado mutuamente. También las múltiples corrientes que se abren paso en las entrañas del monte confluyen y afloran hasta reconocerse en el espejo velado de la charca. Incluso estas palabras acuden buscando un orden, queriendo ser una música callada y clara como una fotografía. Solo nosotros llegamos allí sin un objetivo evidente, sin una línea trazada. Hasta que nuestros traseros hallaron la piedra adecuada sobre la que reposar y fueron haciendo su aparición la empanada, el queso, el salchichón y unas manzanas.


martes, 17 de enero de 2017

Estrategias



    El frío empieza a menudo por un escalofrío, esa descarga simultánea de miedo y placer que nos produce su predicción, su anuncio en grandes caracteres como el título de una peli de catástrofes. Con ese anticipo empezamos ya a hacer acopio frente al descenso de temperaturas. 

    Para ello hay al menos dos estrategias posibles que la naturaleza nos sugiere: una, afrontarlo con acumulación de capas exteriores; otra, replegarnos hacia el interior de nuestros confortables agujeros. 

    El fotógrafo se pregunta entonces qué expresa mejor el frío: si la humedad escarchada y azul de los caminos o la humedad que se condensa en las paredes del salón como el sudor de una fiebre que sufre la casa por nosotros. 

    Y duda entre mirar a la intimidad o a la intemperie. 


martes, 10 de enero de 2017

Historia botánica



    Los primeros que fueron plantados eran obras maestras de ingeniería: esbeltas cortezas sintéticas se alzaban como columnas al cielo, envolviendo una intrincada red de conductos en cuyo interior un fluido energético ascendía por capilaridad hasta lo más alto y se ramificaba y distribuía. Se dice que la gama de verdes y ocres de sus hojas superaba la paleta del mejor pintor: llegado el momento programado para la entrada del otoño pocos placeres se igualaban al de verlas caer con el ritmo exacto de un metrónomo. 

   Sin embargo, con el tiempo aquellos ejemplares pioneros, construidos de forma casi artesanal, fueron dejando paso a otros de manufactura más basta, pues las autoridades afirmaban que solo abaratando costes sería posible concluir la repoblación. El resultado es esa maraña informe que hoy nos hemos acostumbrado a llamar bosque. 

   Cuando la fortuna nos sonríe y logramos dar con el esqueleto oxidado de alguno de aquellos árboles primigenios, un estremecimiento nos recorre. Nos acercamos con precaución, con respeto rozamos apenas su tacto acerado y frío, su estructura perfecta como una ley natural: sentimos de nuevo la emoción de lo auténtico.


miércoles, 4 de enero de 2017

Vasos comunicantes



    En la disposición de la mesa puesta hay un lenguaje que recuerda a alguna clase de protocolo militar, sin que quede claro qué o quiénes son los rivales a batir. Pero hay también un lenguaje de la sobremesa, pariente próximo del idioma de la cama deshecha, en el cual se ordenan las cosas de acuerdo a una pauta imprevista como imprevistos son los giros de las conversaciones o los caprichos de los cuerpos librados a su suerte. A partir de nuestro abandono crean los objetos un universo de vasos comunicantes por donde circulan en igualdad de condiciones los buenos deseos y las insidias que buscan sin éxito una salida airosa. De ese alambique improvisado se destila al fin un silencio tan puro que ninguno de los comensales sería capaz de apurar sin congestionarse gravemente.


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