viernes, 6 de septiembre de 2019

Es el mercado



   En torno al Mercado Central reina un ambiente de campo de batalla, dicho esto por quien nunca ha estado en un campo de batalla. Los que no tienen la fortuna de ser titulares de un puesto de venta extienden precariamente sus productos en menos de un metro cuadrado, dicho esto por quien siempre ha dispuesto de acogedores locales para exponer sus obras. Aunque en sus rostros, en sus figuras y en sus ropas están presentes los estragos de los malos tiempos, todavía conservan un ademán elegante, una poderosa dignidad en su pobreza, dicho esto desde la seguridad que proporciona un sueldo fijo. Una ristra de ajos, una docena de huevos, el reluciente amarillo de un kilo de limones, adquieren entonces el protagonismo de piezas únicas, insustituibles, cuyo verdadero precio no podríamos pagar ni con una vida entera de trabajo, dicho esto por quien nunca ha tenido que mancharse las manos de tierra. Toda esta acumulación de colores, olores y bondades voceadas provocan una ilusión de abundancia que en realidad está hecha de una multitud de porfiadas escaseces, dicho esto por quien no ha de volver ni volverá al día siguiente.


14 comentarios:

  1. Magnifica escena de calle... De 10
    Me encanta

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La calle hierve en este barrio de Atenas. Yo hubiera necesitado varios días y no solo un par de horas para tomarle bien el pulso.

      Eliminar
  2. Me gusta la foto como casi siempre que paseo la mirada por este calendario de instantes, pero el texto esta vez me parece del todo descriptivo y no solo de lo que los ojos y los oídos, los sentidos todos, reciben en semejante lugar de trasiego, sino de aquello que siendo cierto y verdad, apenas unos pocos perciben. Tu entre ellos. Un abrazo XuanRata

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ponernos en el lugar del otro para entendernos mejor a nosotros mismos: ya sabes, aquello de “quiénes somos”, “de dónde venimos”, “a qué clase de abismo nos dirigimos”. Hacerlo a través de las palabras es un intento más bien cobarde, pero supongo que es mejor que nada.

      Eliminar
  3. Muy buen escrito.
    Besos al alma y buen fin de semana.

    ResponderEliminar
  4. En algún remoto lugar del subconsciente guardo cajas de olores griegos, hoy has abierto más de una.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hay mucho de Grecia en nosotros, a lo mejor porque en Grecia se dan la mano Oriente y Occidente: Grecia es la cuna del intercambio, el mercado total.

      Eliminar
  5. ...provocan una ilusión de abundancia que en realidad está hecha de una multitud de porfiadas escaseces. ¡Qué tremenda frase! Me apretó el corazón. Y tal vez la abundancia sea más que una ilusión.

    Tu fotografía como contexto me preparó emocionalmente para un texto que paladeé de lo mucho que me gustaba. Y esa frase que traje me parece impresionante.

    Gracias

    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tanto el Mercado como los mercados juegan con esa ilusión de absoluta disponibilidad de todo. Por un momento todo es nuestro. Es esa ficción la que nos mueve al intercambio más allá de la necesidad. Besos

      Eliminar
  6. Xuan, el ambiente de mercados es siempre especial.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Para el fotógrafo y para el viajero en general es un lugar imprescindible. Uno siempre se lleva algo del mercado aunque no saque la cartera.

      Eliminar
  7. Los mejores mercados que conozco son los más caóticos. Aparentemente caóticos para el que viene de fuera, por supuesto. Por el primer mundo ahora los hacemos tan estéticamente fríos como salas de aeropuertos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno, ya sabes que el caos es un orden cambiante. Estos mercados caóticos, como lo son también los rastros, alientan la posibilidad del descubrimiento. Sin él solo hay abastecimiento sin más.

      Eliminar

Archivo del blog