jueves, 21 de junio de 2018

Salón de trofeos




   Cuando estoy triste tomo asiento y contemplo mis trofeos. Mus, fotografía, bádminton, novela corta, mejor proyecto filantrópico, parchís… Disfruto recordando la manera en que gané cada uno de ellos. Pintura rápida, fútbol-sala, ensayo, empresario del año, tres en raya… Y no sé si estoy más orgulloso de aquellos que fueron el fruto de duros años de entrenamiento o de los que gané gracias a la pura coincidencia del azar. O de aquellos otros en los que una oportuna amistad o un favor pendiente entre los miembros del jurado hizo inclinarse la balanza de mi parte. Tal vez son estos últimos los que me producen una emoción más intensa porque en ellos veo la recompensa de algo mucho más valioso que un talento inmerecido por innato, una habilidad más o menos fútil o una tenacidad cercana a la tozudez. En esos votos que se juegan su propio honor por concedérselo a mi persona hay más valor que en todos los logros basados en una competencia sin sentido. Son premios al comercio sutil de las promesas, al saber con quién y cuándo, al quid pro quo que sostiene la sociedad entera, que la cimienta más allá de bases y reglamentos. Mi mayor satisfacción es haber sido capaz de ir devolviendo una a una todas esas deferencias en cuanto he tenido la oportunidad. Por eso cuando estoy triste me siento y contemplo mis trofeos. Baile moderno, interpretación, damas chinas.


10 comentarios:

  1. Muy buen relato para una imagen difícil, aunque interesante.

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  2. La imagen increíble y el relato sensacional, creo que por ahí hay más de un salón de estos.
    Un abrazo Xuan

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  3. Estuvieron de moda, por soterrados, los Másteres Cifuentinos y bien casados que no por solteros los tenían. Aquellos que se trof(c)eaban desde miserables sillas espartanas al haberse conseguido de balde.

    Y los estómagos agradecidos siempre tendrán retortijones de conciencia y tripas sobre retretes de tronos de congreso y senador de medianoche.

    Me quedo con la honestidad de la fotografía que es merecido y "bello" reflejo de esta vida de apariencias y postureos mientras muchos se mueren de hambre...de justicia...bruuu

    Fabulosa la foto
    fabuloso el relato

    Salud

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  4. Esta entrada (fotografía y brillante fabulación) merecen otro premio para tu galería de trofeos. Pero yo te decepcionaría otorgándote el premio sin condiciones de promesas sutiles. Lo siento.
    Un abrazo, campeón.

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  5. Que fotón, que gran composición y las texturas de lujo, me ha encantado tu foto.

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  6. Magnifico todo... Realmente impresionante...
    Un abrazo

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  7. Me gusta que la silla esté vacía: hay que ocuparla solo unos minutos y seguir adelante.
    Extraordinaria fotografía.

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  8. Menudas texturas y ambiente!!!, parece una foto de un mundo perdido!!! Aquí en la zona de Cataluña dodne vivo es muy dificil encontrar un lugar con este. Desde luego la foto tiene una carga reflexiva muy grande. Esa silla enfrentada a un pasado, pero vacia, dejando margen para imaginar. Y los trofeos. Que tan ridículos me parecen a día de hoy. Trocitos de metal con forma que dicen que hemos sido los primeros en algo, como si eso, pasado el tiempo, tuviese ningún tipo de transcendecia. Casí que le da un toque ridículo al tema acrecentado por el ambiente viejuno de las paredes. Muy buena.

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  9. los pocos premios que gané los he olvidado. están mucho más presentes los que me quedan por ganar. como dicen las promociones: sigo participando!

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