Happy hour, de 4 a 8, happy hour, van cayendo una rubia, una tostada, happy hour, suena la trompeta de Lee Morgan en algún lugar al fondo del local, hojeo un libro de fotos de Winogrand, happy hour, pasa una vieja camioneta de mudanzas, un sillón azul, lámparas de pie, un espejo que devuelve un contrapicado de la calle, por una ventana asoma una mujer, labios pintados, París, Rive Gauche, happy hour, granizado de limón, risas de cristal, camisetas, turistas, blonde, brune, happy hour, qué pronto se pasa una hora, qué lejos el hotel y el Sacré Coeur, con sus escalinatas donde a esta hora empieza un botellón multiétnico, hora feliz, fruit rouche, abierto todos los días, solo para nosotros, en esta mesa que renquea, happy hour, dónde quedó, sombreros de paja, son las 9 y ya no subiremos a la torre Eiffel, nunca, tu y yo, happy hour.