miércoles, 14 de noviembre de 2018

Un paso por detrás



   El fotógrafo sabe, no es nada nuevo, que para atrapar el instante es preciso anticiparlo. Cálculo, apuesta, intuición, son los instrumentos con los que intenta manejar una sustancia tan volátil. Esto convierte al fotógrafo en una especie de adivino de cortos vuelos, un profeta de lo inmediato. Podría pensarse que al reducirse el margen temporal se reduce también el margen de error, pero nada más falso. Solo la experiencia, que viene a ser poco más que el resultado de nuestras estadísticas privadas, le permiten afinar un tanto en las predicciones, igual que les ocurre, dicho sea de paso, a los adivinos de mayor alcance. 

  Sin embargo, no se trata tanto de adelantarse a los acontecimientos como de tener una perspectiva lo suficientemente amplia que permita multiplicar el número de opciones para tener así alguna posibilidad de éxito. Por eso al fotógrafo -a este fotógrafo- le gusta ir siempre un paso por detrás, para darle espacio al tiempo, hacerle sitio. Practica así el arte de la mínima desincronización: es impuntual pero con estudiada exactitud. Acostumbra a dejar que otros tomen la primera foto y, como el viejo jugador de bolsa o el buen bebedor, procura hacer siempre la penúltima. Es así como ha aprendido que la luz más pura y los colores más intensos y las sombras más sólidas acontecen justo antes de perder toda esperanza.


13 comentarios:

  1. Es como en la literatura. Dentro del foco es difícil ver.

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    1. Cierto, y a la cometa hay que darle hilo para que coja altura.

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  2. Je, je, no sabes lo identificado que me siento con tu reflexión. Ciertamente desde detrás es cuando se consiguen las mejores oportunidades. Que momento más magnífico, refleja la amistad en la edad madura, parejas de amigos que alejados ya de los hijos independientes, disfrutan de un magnífico amanecer en la costa. Con tiempos relajados y la capacidad de disfrutar de las pequeñas cosas que da la sabiduría. En fin, me recuerda a un fin de semana reciente y me dan ganas de repetir. Un abrazo.

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    1. Fue algo muy parecido a lo que describes, me alegra que la foto te haya transmitido esa emoción.

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  3. Qué curioso, porque hablando de cálculo, apuesta e intuición, sumándole la experiencia, pareciera que encajaría mejor ir un paso adelante. Creo yo, y es mi opinión, que en ese paso atrás al fotógrafo (que conoce la técnica) se le suma el mago. Y lo intuyo en tus fotografías

    Un beso

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    1. Un paso por delante en el tiempo, un paso por detrás en la espacio, es como un baile, y te aseguro que yo soy muy patoso, aunque me esfuerzo y le pongo ganas, eso sí.

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  4. Esperar el momento oportuno desde la retaguardia es característica del buen observador, o sea virtud del buen fotógrafo. Así has conseguido esta bellísima captura.
    Un abrazo.

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    1. Saber esperar y tener la suerte de estar. En esta foto en concreto no tuvimos que esperar a la puesta de sol sino que llegamos justo cuando él se iba. Por poco, pero suficiente.

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  5. Para poder así captar la foto perfecta... un saludo

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    1. Gracias, Laura, nunca nos cansamos de fotografiar atardeceres por más atardeceres que hayamos presenciado.

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  6. Que gran contraluz, es preciosa. Buen fin de semana.

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    1. La siluetas agudizan esa intensidad, siempre el contraste para que nuestro sentidos se activen.

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  7. Esta vez me aventuro a decir que es la fotografía, excelente, la que tiene el honor de acompañar el texto. Esa declaración de intenciones lumínicas es digna de figurar en las cabeceras de todas las camas en las que nos agitamos, ansiosos por salir zumbando de nuevo, todos aquellos que andamos en busca de lo que sucede "justo antes de perder toda esperanza".

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