jueves, 11 de enero de 2018

Aniversario



   Hoy hace diez años que llegué a esta isla. Cada mañana desde entonces, bien temprano, recojo mis cosas y hago la maleta. Me gusta tenerlo todo preparado por si fuera ésta la fecha, al fin, de mi partida. Entretengo las horas viendo pasar los barcos. Desde la orilla escudriño sus nombres de mujer, sus banderas de conveniencia. Su número va disminuyendo de forma apenas perceptible pero cierta. Puede que prefieran otras rutas. O tal vez es mi vista la que se va debilitando. Al caer la tarde regreso al viejo hotel destartalado que a estas alturas es ya como mi casa. En mi habitación aguardo el amanecer del día en que una embarcación volverá a recalar en la ensenada de esta isla olvidada ya hasta por los náufragos. No quiero ni pensar en cuánto habrá subido mi factura.


domingo, 7 de enero de 2018

Cuerpos extraños




A veces cuando miro noto un cuerpo extraño. 

En un abrir y cerrar de ojos me lo extraigo. 

Ante mí lo expongo, lo analizo, lo interrogo 

a conciencia, lo abandono en su hermetismo. 

Al cabo de un tiempo me hago a su silencio 

y aquel que preguntaba entonces 

me resulta tan extraño como otro cuerpo.


domingo, 31 de diciembre de 2017

El fin del tiempo




   Al  volver la vista atrás descubrí que la nieve había cubierto los senderos y rellenado el fondo de los valles: en la lejanía adiviné los ojos de los puentes cegados por la nieve y columnas de hielo elevándose en el interior de los pozos. A medida que observaba comprobé que no solo la nieve había suavizado los riscos, sino que también había borrado nuestras faltas y nivelado las múltiples traiciones con las escasas muestras de generosidad. Al volver la vista atrás intuí que las más hermosas ciudades y las aldeas más recónditas yacían ocultas y no quedaba rastro alguno de toda la sangre derramada ni del olor de las últimas rosas de los jardines de invierno. Pronto solo encontré una llanura blanca y salpicada aquí y allá por leves prominencias sin forma definida. Me sentí entonces tan libre y ligero como nunca antes y dispuesto a continuar el incierto camino que aún quedaba por delante. Pero antes de reemprender la marcha quise cerrar los ojos para sentir mejor el peso de la nieve sobre mi rostro, el contorno de los copos cayendo sin tiempo, disolviendo los límites. 




Que el 2018 os sea propicio. Un fuerte abrazo.


viernes, 22 de diciembre de 2017

Solsticio de invierno




Ahora que la geometría cóncava del tiempo 

apura el eco de los días. 

Ahora que se aproxima la caducidad

de los deseos y las fechas 

aconsejan su consumo preferente.

Ahora que las tardes son tan cortas

y cotiza al alza el precio de la luz

fundida en élitros dorados.

Ahora que se abre paso una grieta de tristeza

por donde respira la alegría.

Ahora abro mi casa para que el ruido encubra

nuestra compartida soledad

y la conserve.


viernes, 15 de diciembre de 2017

Cara y Cruz



   Punto por punto se llevaban la contraria y hasta tal punto se contradecían que si una callaba la otra enmudecía por no darle oportunidad de replicar. Pero si una faltaba la otra no salía y ésta sufría si aquella enfermaba pues no podían vivir la una sin la otra y esto de tal modo las exasperaba que se enconaban más por saberse inseparables y siendo sus posturas irreconciliables eran espejo, moneda y engranaje que hacía girar sus mañanas y sus tardes, su invierno y su verano, su latido y su respiración. Así, una del derecho y otra del revés, tejían la frágil textura de los días, el extraño romance en el que iban rimándose sus vidas.


viernes, 8 de diciembre de 2017

Fruto de temporada



   En esta tarde de diciembre una vibración de bronce resuena en las pupilas del fotógrafo como una llamada. Echa a andar y al borde del acantilado descubre a un pescador que con las cañas bien dispuestas confía a la espera toda su esperanza. Muy cerca un recolector de setas peina la hierba húmeda y da forma concreta al afán y a la búsqueda. Cada uno a su modo recoge los frutos del azar y escucha el silencioso crujir de la maquinaria del tiempo. Poco después todo se disuelve y ya solo queda el momento triste del recuento.

jueves, 30 de noviembre de 2017

Intervención



   Detectaron respiración arrítmica con episodios de hiperventilación, aunque yo solo observaba alguna que otra ráfaga de viento. Afirmaron que tenía los pulmones encharcados, lo cual, después de las últimas lluvias, tampoco resultaba tan raro. Aseguraron que su piel presentaba descamación y enrojecimiento, como si esto no fuera otra consecuencia del otoño. Dictaminaron, en fin, que su situación era crítica y que no había más remedio que entubarlo. Así que, tan pronto como introdujeron en su cuerpo aquellas inmensas cánulas de acero y hormigón, comenzaron a extraerle agua y a suministrarle todo tipo de nutrientes. 

    Para mantener en funcionamiento la compleja instalación fue necesario construir una carretera, un helipuerto, un pantano y una moderna planta química. A tal efecto hubo de ser amputada buena parte de su superficie, siempre en su propio beneficio, hasta quedar reducida a un par de hectáreas sometidas a un estricto control fitosanitario. 

   Por el momento no se observan síntomas de mejoría. Lo atribuyen, esto sí, a la llegada del invierno. Pero aún hay margen para intensificar la intervención, antes de que su estado deje de ser compatible con la vida, declaran.


jueves, 23 de noviembre de 2017

Al caer la noche



    Al caer la noche los fantasmas salen a pasear. Ya no arrastran cadenas. Ni siquiera llevan ropa pasada de moda. No pretenden revivir ningún pasado traumático, ninguna infancia angustiosa. Al contrario, visten según los usos del momento y cuando toca acuden con entusiasmo a las rebajas, lo revuelven todo y ocupan esos probadores que tienen las cortinas siempre echadas. 

   En el presente se encuentran como en casa. Disfrutan realizando todo tipo de transacciones comerciales sin necesidad de dinero, sin necesidad de mercancías, sin necesidad. No viven, pero se actualizan. 

   En lugar de sábanas, tejen telarañas de palabras en las que se envuelven y que hacen desaparecer con un gesto de su dedo índice. De vez en cuando se reúnen para ver quién es capaz de lanzar una opinión más lejos. Con los resultados confeccionan estadísticas. 

   Cuando se aburren, algunos proclaman repúblicas, otros las niegan y todos toman sin cesar fotos de si mismos sin lograrlo nunca. No son discretos pero su ruido es un ruido de fondo que hace más liviano nuestro silencio. Esto es de agradecer. 

   Lo cierto es que andan tan atareados que han perdido el interés por nosotros. En ocasiones nos asustan con los cuentos de siempre, pero se les nota la desgana y pronto vuelven a lo suyo. En los parques, cines y trenes ocupan esos asientos en los que nunca se sienta nadie. A veces son vagones enteros. 

   Al caer la noche los fantasmas salen a pasear y mientras pasean se atraviesan sin tocarse.


miércoles, 15 de noviembre de 2017

Cómplices



    Cómplices: dícese de aquellos que no necesitan ponerse de acuerdo. 


martes, 7 de noviembre de 2017

Más arriba



    El gusto innato que nuestros pies y manos tienen por la piedra nos impulsa a trepar por grietas y salientes hasta desollarnos las rodillas, aunque de forma infundada suele atribuirse este temprano instinto escalador a la curiosidad, supongo que por no renunciar al alto concepto que tenemos de nosotros mismos. Con severa vigilancia y amenazas logramos neutralizar esta querencia por lo vertical, hasta que el paso de los años con sus inevitables limitaciones termina por darnos la razón, a nuestro pesar. Por su parte la curiosidad sigue sirviendo la mayoría de las veces para descubrir nuevos lugares comunes en los que asentarnos confortablemente.

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