sábado, 16 de agosto de 2014

martes, 12 de agosto de 2014

Pequeño retablo del tiempo





Si el sentido del equilibrio es el que procura estabilidad dentro de lo móvil, el sentido de la armonía es aquel que percibe la movilidad que habita en lo estable, lo dinámico de lo estático. No es raro entonces que el centro del equilibrio se encuentre en lo más profundo del laberinto del oído y la armonía en cambio carezca de centro pues ella opera con lo periférico y es su producto. Supongo que por eso, mientras el equilibrio encarna en el fiel de la balanza y solo a sí mismo se es fiel, la armonía por su parte adopta mil y una formas que cambian con el tiempo y sus infinitas geografías.
*   *   *

Es la hora de la misa vespertina en El Roncal. A la puerta de su iglesia, que presta el equilibrio de la piedra sobre la piedra alzada, se improvisa un pequeño retablo del tiempo, una oración dirigida al escurridizo dios de la armonía.

viernes, 1 de agosto de 2014

Reanimación

                                                                                                                                                       Puerto de Larrau - Pirineo navarro

Creías que nunca acabaría la tormenta, que la montaña, paciente, se nos quedaría entre las manos en mitad de aquella devastadora cirugía. Pero he aquí que al otro lado de la cordillera todo ha terminado y lentamente alguien va despegando la venda de la piel del paisaje, vuelto en si. Y abrimos con cuidado los ojos para no hacernos daño.


sábado, 26 de julio de 2014

Salvando las distancias

                                                                                                                        Uztárroz - Navarra

El vacío no es más que cierta clase de superficie cuya estructura se acomoda al impulso. Por eso él, que lo sabe sin haberlo aprendido, solo necesita una brevísima extensión del espinazo para abrir y cerrar ese paréntesis que llamamos salto. Pero para mí, que no estoy para tales florituras, este salto se convierte sobre todo en un salto en el tiempo: 2014-1958: a Pérez-Siquier se le mueve el gato de la foto y desde entonces siguen ahí las miradas prendidas, pendientes del gesto, de ese instante en el que somos uno con el aire.

viernes, 18 de julio de 2014

De algún lugar que ya no existe



                                                                                                                                                                                    
De algún lugar que ya no existe (¿de un tiempo mejor, tal vez más propio?) ha de proceder el deseo absurdo de buscar en las carreteras secundarias una cuneta en la que detenerse para abordar ese pensamiento compacto que es un campo de trigo, con la intención a medias confesada de averiguar la trama, desentrañar la pincelada, tocar el tapiz, acariciar, en fin, el lomo levemente erizado de la tierra. Y descubrir cómo esa tostada uniformidad que la lejanía nos propone la trilla ahora la mirada en espigas díscolas, grávidas espigas que fijan como sales de plata la fotografía del paso de un viento sin nombre. Ese deseo absurdo que en parte sacia y en parte aviva la amapola procaz, capaz de convertirlo todo en su pretexto.


viernes, 11 de julio de 2014

Regreso

 (Pincha una imagen para verlas a mayor tamaño)




                                                                                                                                                                                    
Trazar el viaje de vuelta por una ruta distinta al itinerario de la ida es una forma de prolongar la ilusión del viaje y de algún modo eludir ese destino ineludible del regreso. Tomamos entonces la A-231 como el que toma un comprimido y enseguida empezamos a experimentar sus efectos. La autopista imprime sobre la inmensidad del paisaje castellano la precisión del resumen: algo así como una premura por llegar a alguna clase de conclusión acerca de su geografía no solo física sino quizás también sentimental. Además es una tarde en la que las tormentas se suceden a nuestro paso con la misma discontinuidad longitudinal que divide ambos carriles: en el transcurso de una hora anochece y amanece tantas veces que también el tiempo se ha convertido en una cinta enloquecida multiplicando por mil la velocidad y las distancias. De entre todo el instrumental a nuestro alcance acudimos a la cámara fotográfica para tratar de pausar el vértigo, pero tal vez solo conseguimos añadir ese grado de falsedad inherente a lo parcial. Todo lo más las fotografías puntúan las frases y proporcionan al discurso del paisaje un sentido entre muchos posibles. Recupero hoy alguna de esas fotos, tan recientes todavía, y las ingiero una a una con todos los elementos que contienen: ahora viajan a través de mi por otra autopista que se aleja y se pierde entre mínimas tormentas.

martes, 24 de junio de 2014

La esquina doblada (a la memoria de Jan Puerta)



Doblo la esquina de la calle como el que dobla la esquina de la página de un libro: ciñéndole el borde para marcar el preciso lugar donde comienza lo desconocido.

(Mientras preparaba y subía esta entrada, el fotógrafo Jan Puerta doblaba su última esquina al otro lado del océano. Dice la noticia que su muerte se produjo por un accidente de tránsito, que viene a ser lo mismo que decir que la muerte le llegó como consecuencia de la vida. Sucedió en la calle, o sea, en su casa, no podía ser de otro modo tratándose de Jan. Nosotros ahora pasamos página, la desdoblamos y seguimos leyendo. Pero la marca, su marca, sigue y seguirá ahí incluso mucho tiempo después de que hayamos cerrado el libro. Hasta siempre, Jan)

miércoles, 4 de junio de 2014

Contemplativa recortable

                                                                                                                                                                                           Gijón, Asturias

Me han contado que no lejos de aquí existe un mundo delimitado y nítido como un recortable, un mundo con un surtido de horizontes ajustados al alcance de la vista. Me han asegurado que su  paisaje está blindado por el mismo silencio que preserva el interior de las fotografías. Y según dicen en ese mundo todo guarda entre sí una proporción secreta: un pañuelo usado de papel, la transparencia del aire, el color rojo de unos labios y esa tormenta henchida como un bostezo del océano.


sábado, 31 de mayo de 2014

Concierto breve

                                                                                                                                                                Villadecabo, Allande - Asturias

Orden: un lugar para cada cosa.

Armonía: cada cosa en su lugar.


martes, 27 de mayo de 2014

Des-plazarse


Ni patio ni platea: el fotógrafo siempre elige palco. También en esta plaza que es el fondo de un embudo sobre el cual el pueblo se escalona en capas sucesivas y uno espera que por pura gravedad acaben viniendo todos los minutos a parar al centro de la plaza y que desfilen por ella como gráciles carrozas, cada una con el patrocinio de alguno de los dioses que la han habitado a lo largo de los siglos. Sin embargo, solo el sol en fuga y los niños eternos la recorren. Y no hay nada más pesado que esa espera mientras el fotógrafo sigue practicando una suerte de fotografía por elipsis. 
Hasta que finalmente, pensando en otra cosa se le ocurre que tal vez podemos abandonar ese margen porticado y a cubierto y tomar las fotos hacia afuera desde dentro, desde ese centro del embudo donde todo se pierde, donde tal vez sea imposible tomar la foto que uno espera pero al menos cabe la posibilidad de que lo inesperado se acreciente y desborde la circunferencia en formas nuevas. No ha sido más que una idea pero con esa idea el fotógrafo se levanta de la silla y atraviesa la plaza hacia el centro del embudo.

                                                                            Plaza Mayor de Chinchón- Madrid

martes, 20 de mayo de 2014

Vecinas

                                                                                                                                                                       Plaza de Chueca, Madrid

A través de esta ciudad que no es la suya el fotógrafo dirige sus pasos de forma solo aparentemente casual. Su búsqueda, no del todo consciente, está como siempre guiada más que por el afán de conocer, por el de reconocer. Esta vez, sin ir más lejos, no para hasta dar con una plaza idéntica a la que un día imaginó mientras leía una historia que Muñoz Molina hizo transcurrir en este barrio, una historia sencilla de soledades que se encuentran, una historia que es en si misma un barrio de una ciudad que es un libro llamado Sefarad. Sentado en una terraza el fotógrafo se entretiene con el ir y venir de los desconocidos, con los que salen del metro como de entre bastidores, con la sonoridad propia de esta plaza, distinta a todas, y con los balcones. Hasta que en uno de ellos aparece una anciana que solo aparentemente ordena sus plantas mientras de forma solo aparentemente casual una paloma se acerca a saludarla.  

martes, 13 de mayo de 2014

Palmas

                                                                                                                              Domingo de Ramos - Cuenca

Cierto día del año la tradición prescribe que debemos prestar a las ramas nuestros troncos y dar pie a una nueva raza de plantas semovientes. Es el día en que es posible salir a la calle recién coronado de laureles sin haber ganado ningún premio, prolongado de olivos centenarios a la tierna edad de cinco años o cimbreante de palmas a pesar de los pesares y los kilos. Ese día luce el sol, siempre. En el momento de la ceremonia el oficiante ejerce la aspersión sobre las manos que se alzan hasta alcanzar la altura de las copas. Pero será poco después, a la hora del vermut cuando se alcen las copas a la altura de los labios y solo entonces quedará definitivamente consagrada una nueva primavera.