martes, 2 de junio de 2020

Luzimiento


(Pincha en la imagen para verla a mayor tamaño)

   Primero realiza aquí y allá algunas incisiones. Después, con la delicadeza de quien ama lo que hace y con la determinación del que conoce bien su oficio, introduce los dedos y profundiza en las oquedades hasta alcanzar el último de los intersticios. El saúco, el mirlo, la zarza, el avellano, el rosal, la tórtola, la piedra en la corriente, la rama quebrada, la tela de araña, la araña, el cadáver de la mosca, cada gota que el rocío dejó sobre las afiladas hojas de los lirios. Una a una las extrae y las dispone limpia y separadamente sobre la mesa de disección, donde por un instante lucen como objetos en venta o como palabras en un diccionario, para después volver a introducirlas y encajarlas con un leve giro de muñeca. El fotógrafo se limita a seguir sus indicaciones. Tráeme aquello, sujétame esto. Obedece ciegamente. En realidad no lo necesita, pero se ha acostumbrado a él. De vez en cuando le arroja algún despojo: el fotógrafo lo atrapa de un salto y echa a correr. Resulta tan gracioso. A solas continúa su labor. Trabaja de sol a sol. Tiene todo el día por delante.


37 comentarios:

  1. ¡Encantador!
    Me ha gustado muchísimo.

    Saludos

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    1. Gracias, Rosa. También es importante prestarse al encantamiento.

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  2. La maestría de un cirujano de la luz.

    Bravo, José Manuel.

    Un abrazo.

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    1. Más bien es la luz la cirujana. Aprender de ella es lo que deberíamos hacer. Gracias, Enrique.

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  3. Tres imágenes preciosas y muy bien casadas

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    1. Tratan de seguir el recorrido de la mirada enganchada a los requerimientos de esas primeras luces del día. Son fotogramas de una película que uno quisiera que no avanzase.

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  4. ... y el fotógrafo se siente eternamente agradecido por esos despojos que le hacen sentir feliz.
    Precioso tríptico.
    Un abrazo

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    1. Así es, Luis, esa felicidad animal que brota de lo más simple.

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    1. Gracias, Tracy: lo extraordinario es mucho más frecuente de lo que parece, se produce cada día en todas partes, solo que tenemos que dosificarlo para no morir de ebriedad.

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  6. Un trabajo minucioso y sin embargo tranquilo. Y con el convencimiento de que cada día será diferente, y yo creo que por eso está ahí el fotógrafo: para dar testimonio de que nada se repite.
    Un abrazo, Xuan.

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    1. Es el trabajo del relojero que, como el fotógrafo, trata de ajustar el tiempo.

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  7. La serie es espectacular.

    Abrazote utópico.-

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    1. Gracias, Irma, son fotos tomadas en un breve lapso de tiempo y a partir de un mismo sentimiento, por eso creo que se asocian razonablemente bien.

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  8. El tríptico es extraordinario, el texto brillante. Ten cuidado, hasta el fotógrafo puede terminar siendo estudiado...

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    1. Nada escapa a los dedos de la luz: el fotógrafo es un insecto más, aunque su función es probablemente la más prescindible de todas.

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    1. Y qué cerca, al lado de mi casa como quien dice, y sin embargo qué lejos a veces.

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  10. Very nice photos. I love photography and magic photos like these. :) Taking photos lets you see more. :)

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  11. Que belleza.
    Dan ganas de entrar al bosque.
    Salud.

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  12. Toda una belleza de trabajo, amigo... Excelente

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    1. Gracias, en este caso el trabajo consistió más bien en dejar de disparar.

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  13. Me encanta este juego de palabras, luces y sombras, Xuan. ¡Una magnífica entrada!
    Un abrazo.

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    1. Creo que también en las palabras debe haber luces y sombras, sin las unas y sin las otras todo resulta demasiado plano. Un abrazo.

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  14. Qué gran partido has sacado de esa luz!Magnífico tríptico.

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    1. Gracias, Roberto. La luz solo era una parte del retablo. Estaba el canto multiforme de los pájaros, el sonido del arroyo, el aroma intenso del cenoyo, qué se yo. La luz era una manera de traerme algo sin tocar nada.

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  15. Menudo tríptico, esa foto central me ha dejado enamorado, quizás tiene demasiado fuerza por si sola, es magnífica, menuda luz, no acabo de saber editar este tipo de fotos, no se sacarle el partido. Y el texto es excelente, inquietante, no se porque me a recordado Cortazar, alguno de sus cuentos, donde uno no nunca sabe exactamente de que le están hablando pero queda atrapado por la historia.

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    1. Poca edición hay en esta foto, un recorte para centrar más la atención en los haces de luz y un poco de contraste adicional. El sol todavía relativamente bajo es la clave: con otro ángulo de incidencia de la luz, esta imagen sería completamente diferente. En cuanto al texto te diré que después de haber leído a Cortázar, y yo lo hice muy jovencito, ya es imposible no tratar de escribir un poco como él. Me gusta introducir una cierta carga de ambigüedad, que el relato no esté nunca del todo cerrado, que sea el lector el que lo cierre. O no. Aunque yo suelo tener bastante claro lo que estoy contando.

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  16. Las fotografías me encantan, las tres: su acercamiento, la plenitud completa y el pequeño detalle. Y me gusta como lo relatas, el fotógrafo invitado. Me parece genial. Y es así, de repente, un detalle, es el regalo perfecto que atrapamos y al hacerlo nos sentimos dichosos y satisfechos. Y nos vamos satisfechos. Y la vida sigue.
    Un beso.

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    1. Gracias, Carmela. Si te fijas, el detalle de las hojas del lirio de la última imagen ya aparece en una esquina de la primera (es la misma planta), de tal modo que la imagen central pretende llevar de una a la otra, guiados por esos haces directos al corazón del bosque. Besos.

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  17. Me gustan todas, es un tríptico my bueno. Un fuerte abrazo.

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  18. Un triptico de gran belleza y calidad, enhorabuena,saludos.

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  19. ¡Qué preciosidad de imágenes, magnífico tríptico!

    Besos

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  20. Y yo que imaginaba esas manos en femenino...

    Nunca una disección me pareció tan bella. Y las fotografías son para quedarse por horas observándolas. Mejor, perdiéndome en ellas.

    Besos

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