domingo, 4 de noviembre de 2012

Imagínate las olas...



...y no olvides que lo extraordinario forma parte de su rutina.


martes, 30 de octubre de 2012

Tiempo de perros




Atrás quedó la cosecha de los torpes
cuerpos brotados de la arena
y hoy vuelven a la playa las carreras
del viento y de los perros.
En los anchos estadios de la luz,
la calle móvil,
la meta amañada,
el día aprieta
las horas, tejiendo el ánimo
con un frío nuevo y sincero.
Y van ocupando las olas
el tiempo con espacio:
un instante equivale al horizonte.



jueves, 25 de octubre de 2012

Catálogo de montes (VII): la chopera



Los chopos son un pueblo humilde y bien dispuesto. Nada más despuntar el alba bajan ordenadamente al río o al aguazal más cercano y allí, uno por uno, se van sacudiendo la noche de las hojas. Este es un privilegio al que jamás renuncian, aunque luego tengan que pasar el resto del día tratando de recuperar la alineación perfecta, el lugar de cada uno en la formación que les fue dada de una vez y para siempre. Para ello disfrutan de una absoluta libertad de movimientos, a condición, eso sí, de estarse quietos.
A mediodía el sol deja caer la plomada de sus rayos y las vértebras se enderezan. Los chopos son un pueblo trabajador y paciente. Crecen con rapidez en los años buenos. En las sequías aguardan, contraen la corteza, extienden las raíces, se desprenden de alguna que otra rama.
Luego, al terminar la jornada, los haces casi planos del atardecer delimitan las calles, pasan revista y certifican el espíritu cúbico de la chopera. Es cierto que vistos de cerca no hay dos chopos iguales, que su linealidad está hecha de curvas y contracurvas, cincelada a golpes contra las paredes inquebrantables del aire y de la luz. Pero observados a la distancia recomendada los chopos son pura perspectiva, un pueblo pacífico y contable.
Al caer la noche es probable, inevitable casi, que sueñen los chopos otras geometrías, algunas imposibles, otras no tanto. Y que muchos esperen en secreto una mutación que nunca llega. Pero todo queda olvidado al despuntar el alba, cuando los chopos se ponen en pie, uno por uno, y se apresuran.

lunes, 22 de octubre de 2012

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