
Al mar dinámico respondemos con la quietud de la contemplación: su perpetuo movimiento, su ritmo constante, tienen algo del péndulo del hipnotizador. En lo idéntico tratamos de sorprender la diferencia que nos revele el sentido, la fórmula del orden que el caos encierra.
A tu excelencia en las fotos hay que añadir la maravilla de los comentarios propios de una mirada especial.
ResponderEliminarQue colores! Me encanta el cielo y sus formaciones. ?Es el gallo de Luanco? (se me hace un poco distante el espigon) Es una foto GENIAL!
ResponderEliminarUn cielo impresionante!!!, donde es??
ResponderEliminarme gusta la foto y, como siempre, el texto...
ResponderEliminarPues sí, es la playa de Luanco. Es una pena que no se escuche el chasquido de la ola al romper, como una bofetada seca.
ResponderEliminarComo siempre, gracias por los comentarios.
la fórmula del caos que nos explica
ResponderEliminar