martes 13 de diciembre de 2011

Dominio marítimo


Érase una vez un hombre
dedicado a investigar
hasta que un día descubrió
el modo de dominar el mar:
primero lo vació
y después lo atornilló.

Pero este mar aherrojado
iba perdiendo el azul
y a nadie le interesaba
un océano oxidado.

Fue vendido a un inversor
que ofreció un justo desprecio
y pronto el mar recuperó
todo su antiguo prestigio,
convertido en material
de revestimiento de edificios.

21 comentarios:

mj dijo...

Que foto tan curiosa, me ha costado saber que era, primero pensé en costillas de ballena, engañada por el texto (que como siempre me sorprende y me gusta encontrarlo junto a tus fotos), pero ahora veo que es algo menos natural, genial la transformación de cosas corrientes en las que jamás me fijaria.

Jan Puerta dijo...

Si el mar, el hombre quizás no hubiera despertado si instinto de curiosidad innata.
Esa lejanía que supone mirar hacia adelante sin saber que diablos hay más allá lo hace todo posible.
Parece ser que los inversores quieren romper quimera.
Un abrazo

Mar dijo...

... curiosa esta forma tuya de ver las olas parecen mas que oxidadas de madera.

Dame olas en movimiento, que dejen su sabor en mi boca y se me llenen los oídos con las voces de las gaviotas.

... desde un faro en mitad del mar (embravecido, como a mi me gusta)

Mar ... (La vendedora de humo)

ismo dijo...

¡Poder llevarse el mar a casa...!

Tracy dijo...

Dominar el mar...

Osselin dijo...

Me encantó. Tienes clase, amigo

en las nubes dijo...

Muy original ;)

virgi dijo...

Pura matemática la de ese hombre.
Besos, Xuan.

chapiniki chapiniki dijo...

Excelente detalle con un tratamiento y encuadre geniales.

Enhorabuena.

Saludos.

Remei dijo...

Depurado al milímetro...las personas nunca dejan de sorprenderme, crear esto que muestras es sencillamente...
Bueno... inventaré la palabra, aún no existe.

tecla dijo...

Me has recordado un fragmento de la obra de García Márquez que se titula El General en su laberinto en la que el general se levanta un día, se asoma a la ventana y había desaparecido el océano. Se lo habían llevado los americanos.
El investigador quería secuestrar el mar y tenero para él solo. Eso es imposible. ¿Cómo lo podías retratar tu si no?
Magnífica foto Xuan. Genial.

Lu dijo...

Un costillar de secretos... Plataformas submarinas ocultan curiosos engranajes q generan olas comandadas por la consciencia. Furia embravecida y viceral del embiste contra las rocas. Y luego... calma.
Abrazos.

jg riobò dijo...

Su belleza aniquila todo comentario.

Miguel Cobo dijo...

Me has recordado la Parábola de Machado (que canta Serrat):


Érase de un marinero
que hizo un jardín junto al mar
y se metió a jardinero...

Se ve que los marineros pueden cambiar de oficio.

Pura creatividad, Xuan

Anaximandro dijo...

Es un mar mejorado por la toma en diagonal y la variedad de luces en tan corto espacio.
Saludos.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Pobre mar, qué daño nos habrá hecho.
Qué foto más extraordinaria.

Roigbalterra dijo...

Joer, que luz mas buena, felicidades

josh dijo...

Una luz inmejorable para un mar de tonos.
Una suma de riachuelos que volverán a llenar el mar...si llueve.

the dear Zé dijo...

assim foi, claro.

o mar aqui é luz, luz que tu aprisionas como ninguém...

abrazo

Ventana indiscreta dijo...

Una cosa es lo que dice tu historia. Otra cosa es lo que realmente contenía ese silo. Lo digo por la concavidad fotográfica.

Un beso.

charmante dijo...

Preciosa composición.
Un saludo

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