miércoles, 12 de agosto de 2009

Sin pinceles


A veces la obsesión por el retoque es tal que uno llega al extremo de retocar una imagen para que no parezca retocada. Pero esta vez he preferido dejar que la naturaleza venza sin más a los pinceles.

domingo, 9 de agosto de 2009

Sueño compartido


Plan B para unas vacaciones: introducirse en un tren de cercanías e inducirse un sueño de largo recorrido. O viceversa. Al despertar, bajarse en la primera estación. Después abrir los ojos (la mascota es opcional).

miércoles, 5 de agosto de 2009

Espectro


Es lo que tienen los fantasmas, que lo suyo es aparecer y como aparecidos llegan precisamente cuando menos se los espera. A este le negué su oportunidad allá en febrero por una razón de peso que ya no recuerdo. Ahora viene y con gran crujir de telarañas me reclama seis meses de existencia. Yo le digo que no lo reconozco, que aquella noche en aquella plaza había mucha gente y muchas cámaras, que cualquiera pudo hacerle esta fotografía. Pero el insiste en mi autoría y afirma que es muy cómodo apretar el botoncito y luego si te he visto no me acuerdo, que hay que apechugar con las responsabilidades y no esconder la cabeza debajo del trípode. Trato de aparentar calma y le replico que ahorrándole seis meses de existencia también le he evitado seis meses de olvido. Pero él que no, que ya verá él lo que hace con su olvido, que tal vez un día se coticen al alza los espectros, igual que un día los expertos fueron dioses y hoy se acurrucan en oficinas en penumbra. Por cortar de alguna forma esta conversación absurda le propongo un trato: le concedo una entrada con todos los honores y con la máxima difusión posible, pero únicamente por un día, para después borrar no solo la entrada sino hasta el archivo que lo contiene en el disco duro de mi ordenador. Me dice que el cuento del día de fama ya se lo sabe y que el de Fausto también, pero que aun así acepta porque reconoce que eso es todo a lo que puede aspirar un espectro como él. Pero que si por azar lograra durar más allá de las veinticuatro horas, entonces no solo deberé indultarlo sino que además me comprometo a escribir una historia susceptible de ser llevada a la pantalla en la que él será el protagonista indiscutible. Le digo que sí, naturalmente. ¿No os parece enternecedora la ingenuidad de estos fantasmas?

lunes, 3 de agosto de 2009

Fuente de los deseos

Barrio Cimadevilla - Gijón

Todas las fuentes son fuente de los deseos. Incluso ésta, una fuente sin mérito en un plaza sin fama. Y a veces ni siquiera hace falta arrojar una moneda. Basta con esperar a que el tiempo se haga a un lado para que ella entre y alargue la calle con su paso lento y ligero. Y entonces dejar que se vaya llenando el caldero. Sabemos que cuando el agua se desborde se habrá roto el hechizo y que de la bella xana solo quedará un beso húmedo en el suelo que el sol del mediodía borrará con su mano rencorosa. Pero esto, afortunadamente, solo lo sabemos luego.

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